
DEPORTIVOS
En los años ’90, el Renault Spider iba a ser un deportivo de la marca Alpine. Empezó a venderse sin parabrisas, pesaba solo 900 kilos y montaba el motor F7R de 150 CV del Clio Williams
Aarón Pérez
El Renault Spider es uno de los coches más peculiares a los que la marca francesa dio forma en los años ’90, un deportivo pensado para competir que podías conducir por la calle.


























